|
-Por qué encaró el estudio de los
asesinos seriales?
- Mi interés se origina en el enigma
sobre qué tipo de patología o de
cuadro psicopatológico tenían, éste
fue el puntapié inicial. Empecé con lo
que había, que eran recortes de
diarios, noticias, después me metí más
en el tema, conseguí textos, empecé a
pensar algunas cosas, hice contactos
importantes, conseguí material
extranjero y fui ampliando mi
conocimiento. Mi formación, en verdad,
estuvo dada en la clínica psicoanalítica.
Hoy es un tema desarrollado y sus frutos
están dados en un seminario de la
facultad de psicología. Doy también
charlas, he escrito algunos artículos y
empecé a colaborar con una división
especial que trabaja los casos que no se
resuelven de homicidios en la provincia
de Bs. As. También comencé a hacer el
primer perfil psicológico del
victimario desconocido a través de la
observación de todo lo que se refiere a
la escena del crimen, los testimonios,
los protocolos de autopsia, etc.
-En qué medida la psicología como
disciplina aporta a un estudio de este
tipo de criminales?
-El instrumento que se utilizó para
pensar el tema y que no solamente era
explicativo, sino que podía servir como
una herramienta de detección, es el
perfil psicológico que se crea a fines
de los cuarenta en EE.UU. y que se
utiliza como herramienta predictiva en
la identificación del posible criminal.
Si bien había perfiles de criminales ya
capturados, el primero de alguien
desconocido lo hace el Dr. Brucell, en
el marco del caso de un incendiario que
ponía bombas en la década del treinta.
A fines de los setenta, aparecen gran
cantidad de crímenes repetitivos de índole
sexual y se empieza a pensar en algún
instrumento para estudiar este tema. Qué
se hace? Se toma una entrevista a
treinta y seis presos y se ponen los
datos en un programa de computación. Se
deja lo que es común a todos y se saca
lo que es singular de cada uno, y ahí
aparece la posibilidad del Perfil Psicológico
del Victimario Desconocido, que empieza
a utilizar el F.B.I. La psicología es
una herramienta de uso muy importante,
no solamente en el estudio de los casos
ya conocidos, sino en la predicción de
los casos en que no se identificó aún
al culpable.
-Siente a veces temor frente a las
personas a las que estudia? Cuál es su
reacción emotiva frente al tema?
-Como dirían los Rollings Stones:
"Emociones mezcladas". Mucha
gente me pregunta por qué me dedico a
esto, como temiendo que me haya
contagiado del tema de estudio. Cuando
uno toca estos temas se adentra en una
zona oscura, de tinieblas. Me sostiene
el intentar comprender un fenómeno
enigmático pero profundamente humano.
Si pienso que estudio monstruos,
probablemente me atemorice, pero si
pienso que estoy buscando lo humano detrás
de esa monstruosidad, que quizás, es
común a todos, pero aquí se da en un
grado muy peculiar, esto me tranquilice.
Tanto en la lectura como en el encuentro
con ciertos personajes se tocan temas
muy duros, macabros y tenebrosos, difíciles
de transmitir o de compartir con
cualquiera. Da miedo encontrar los
propios fantasmas realizados por otros,
reconocer lo propio deformado. Freud
llamaba a esto "lo siniestro",
esto que es "extrañamente
familiar. Esta ambigüedad produce
ansiedad. A veces me pasan estas cosas,
pero cuando pienso en esas otras
encuentro para qué me estoy metiendo
con estos temas.
-Le ocurre, por el contrario,
sentirse admirado ante los individuos
que estudia?
-Hay un elemento de fascinación, el
tema con esto es que uno la reconozca.
Freud decía en "Dostoievski y el
parricidio" que la fascinación que
ejerce el criminal sobre nosotros se da
porque ha hecho algo que todos los demás
fantaseamos y no nos atrevemos. Gracias
a que el criminal hizo lo que hizo,
nosotros no nos vemos obligados a
hacerlo. El planteaba la fascinación de
Dostoievski por el criminal y la hacía
extensiva al género humano. Hace un
tiempo, leí algo sobre alguien que
hablaba sobre las dificultades al leer
un texto, se preguntaba si la satisfacción
era por haberlo entendido salvando su
dificultad, o por tener algún valor en
sí. Uno a la fascinación, la va
ubicando en un lugar más, puede ser un
motor de la investigación, pero sabe
que no tiene que tenerla de compañera,
si no los resultados de esa investigación
van a ser demasiado subjetivos.
-Cuáles son los casos paradigmáticos
de estudio de este tema?
-Son los más espectaculares,
espectacularidad no solamente por la
cantidad de crímenes, la forma, que tal
vez son elementos muy importantes, sino
por el enigma. Sin duda el caso modelo
es el de Jack el destripador, porque no
se lo pudo identificar. Sobre él tengo
una teoría: Creo que está identificado
en algún lugar, pero que conviene
mantener el misterio, es más redituable
en todo sentido. Si alguien pudiera
identificarlo claramente, habría en la
gente un rechazo muy grande a aceptar
esa verdad, se prefiere mantener el
enigma. Los casos paradigmáticos son
donde hay una gran cantidad de crímenes,
hay una forma espantosa del quehacer con
el cuerpo de las víctimas y sobre todo,
una distancia enorme entre el que lo
hizo y su apariencia. Donde para nada su
vida o su quehacer indicarían que esa
persona hizo tal cosa. Creo que esos son
los casos más espectaculares y que
siguen produciendo enigmas y preguntas,
son los casos que más dan que hablar.
-Psicológicamente cómo considera al
asesino serial, como un obsesivo, un
perverso, un loco? -Esos términos así
planteados son resbaladizos, porque hay
muchas nosografías, muchas
clasificaciones psicológicas, psiquiátricas,
psicoanalíticas. Basculan entre la
perversión y la psicosis, pero tenemos
la posibilidad de lo que se llama
"montajes perversos" o
"montajes psicopáticos". La
psicopatía no es lo mismo que la
perversión, aunque a veces se
homologan, tampoco los psicópatas se
pueden homologar a los asesinos
seriales. Los rasgos perversos son como
un montaje, un armado, que puede estar
en una psicosis, donde a través de
actos sádicos, se representa una cuestión
delirante y eso tiene un valor
restitutivo o evitativo de la peor
fragmentación del yo. Ahora hay una
investigadora canadiense que trabaja
este tema desde hace años y dice que
ningún diagnóstico explica por qué
alguien mata una vez y otra vez. Podemos
diagnosticar a un asesino en serie como
psicótico, otro como perverso, pero ese
diagnóstico no dice nada del acto de
matar en serie, porque muchos psicóticos
o muchos perversos no lo hacen. Hay un
punto enigmático que los saberes
actuales no cubren. Debemos seguir
pensando.
-Hasta dónde se sabe, cuál es el
tipo de personalidad que subyace a un
asesino serial?
-La personalidad es un término
interesante, representativo y también
muy engañoso, porque es una mascarada.
La mayoría de los asesinos en serie están
ubicados en una personalidad psicopática,
con una apariencia razonable, social,
pero con poca posibilidad de lazo, de
empatía, donde el otro pasa a ser un
mero objeto. Hay en ellos una necesidad
de riesgo, de peligro muy importante. El
umbral de frustración es muy lábil,
pero por otro lado, aparentan tener una
personalidad absolutamente adaptada y
normal. Parecen un don nadie, pasan
desapercibidos casi toda su vida. Muchos
dijeron sobre Denis Nielsen, el asesino
serial londinense que se llamó "El
hombre Monocromo" o "El hombre
Xerox", que él era igual a
cualquier otra persona. Una doctora en
EE.UU. ha sacado un libro sobre el tema
llamado, "La máscara de la
sanidad", o "La máscara de
salud". En este sentido, si la
personalidad tiene algo de conducta
aparente, es algo muy engañoso. Habría
que ir más allá de la personalidad,
pero el número, la estadística apunta
más a esto de la personalidad psicopática.
-Cómo se traza el perfil de un
homicida a quien se busca identificar?
-Primero se recopila toda la información
que hay sobre el caso, informes de las
autoridades policiales que establecieron
los primeros contactos con el hecho,
fotografías y comentarios de la escena
del crimen o de hallazgo del cuerpo. Los
informes forenses relacionados con la
autopsia son muy importantes porque eso
implica qué se hizo con el cuerpo, si
tiene abuso sexual, heridas pre o pos
mortem, si el cuerpo está colocado de
tal o cual manera, de qué forma fue
muerto etc. Se busca después averiguar
sobre la víctima, qué tipo de vida tenía,
cuál fue la última persona que la vio,
qué persona la encontró, si era de
alto, mediano o bajo riesgo por su
actividad laboral o personal. En base a
esos datos que se clasifican se va
pensando si hay correlación. Primero
hay que establecer qué tipo de
homicidio es, si es simple, doble, múltiple
o si se podría tratar de un homicidio
en serie, porque algo de esta escena del
crimen puede marcar una coincidencia con
otros hechos. No existe en nuestro país
un banco de datos comparativo, como en
otras partes del mundo, pero ésta debería
ser la forma. Luego, se empieza a armar
la lógica con todos estos elementos y a
pensar la secuencia para que esto
suceda. A partir de la comparación con
la base de datos, se saca un perfil
posible del agresor y se valida con los
hechos argumentados antes. Se ve si en
la lista o en el espectro de sospechosos
hay alguien con estas características.
Este es un proceso de validación
constante. Todos estos elementos que
tienen que ver con cuestiones psicológicas
son muy importantes, no solamente los
indicios, muestras, huellas, pelos,
fibras que se encuentran en la escena
del crimen, la psicología es una
herramienta a la que cada día se le está
dando un valor mayor.
-En algún caso, aparece el intento
intencional de ser identificado por
parte del asesino mediante la repetición
del parámetro delictivo?
-Es una lectura posible, pero una cosa
es el descuido y otra cosa es dejar algo
para que otro lo lea y lo interprete,
esta segunda cuestion es la pretensión
de encontrar un lector a su acto o su
"obra de arte". En algunos
casos, esa pretensión existe, buscar
alguien que lo persiga para plantear un
desafío intelectual. Hay gente del
F.B.I. que se autotitula "cazadores
de la mente", dicen que no hay que
comprenderlos, sino pensar como ellos,
plantean que para apreciar la obra, hay
que conocer al artista, hay que ponerse
en su lugar, aprenderse el parlamento y
pensar cómo fue cómo entró, qué pensó
qué hizo, qué no le satisfizo para
poder anticipar el próximo paso. Hay
casos donde alguien ha escrito en un
espejo, con el lápiz de labios de la víctima
"por favor, deténganme, porque yo
no me puedo parar", otros han
escrito sobre el cuerpo del asesinado,
"jamás me van a agarrar."
Algunos han dejado elementos para ser
agarrados, otros han sido capturados por
una infracción de tránsito, por una
cosa menor, y han confesado todos sus crímenes.
Puede haber algunas tendencias, pero
cada caso es singular y ahí tenemos
algo de la verdad de ese sujeto.
-Qué tipos de errores cometen este
tipo de individuos que determina su
encarcelamiento?
-En general son bastante difíciles de
atrapar, se logra hacerlo después de
una serie de crímenes importantes y más
que los errores, hay que pensar cuáles
son las dificultades en capturarlos. Se
sigue pensando que son crímenes sin
motivo, pero éste existe, aunque sólo
lo sabe el que mata. Esa es la
diferencia con un crimen por lucro o
pasional. Los errores a veces dejan
huellas, pero hoy, con todos los
programas de detectives que hay, todo el
mundo sabe lo que tiene que hacer para
no dejar sus rastros, pelos o fibras de
su campera en la escena del crimen,
entonces esto es cada vez más difícil.
La información sobre métodos de
identificación, está muy divulgada. No
recuerdo un error constante, pero cuando
alguien es perseguido, es menos
cuidadoso y ahí sí, puede ser que deje
alguna que otra prueba que lo involucre.
-Qué influencia le atribuye al
entorno familiar en éste tipo de casos?
-Es una pregunta muy importante, porque
la mayoría de estos sujetos han tenido
historias familiares complicadas, pero
también es cierto que no todos los que
tienen estas historias, se convierten un
serial killer. Hay una confluencia de
varios factores, y un killer es el
encuentro de esos elementos. En muchos
casos ese encuentro provoca una repetición.
En general vienen de familias de lo que
hoy se llaman
"disfuncionales", con roles
muy poco claros, problemas de abuso,
maltratos, soledad. Eso hace que estos
sujetos desarrollen ante estas presiones
fantasías, generalmente, donde el sexo,
poder y muerte están presentes. Son
fantasías perversas, sadomasoquistas,
como casi todas las fantasías, pero a
ellos, algo los empuja a refugiarse cada
vez más en ese mundo y a tratar de
concretarlas. En general, las familias
aparecen en las historias de estos
individuos como deficitarias, pero
insisto, no todas las familias
deficitarias producen este tipo de
sujetos.
-Cuál es el papel de la fama como
motivación para el crimen?
-Una cosa es la fama del desconocido,
mientras se cometen los crímenes. Aquel
que los comete, disfruta de su
notoriedad al mismo tiempo que de su
impunidad. Distinto es cuando son
capturados, ahí empiezan a tener un
lugar, pasan a tener un espacio mediático
muy importante sobre todo en ciertas
latitudes, ahí si se hacen un espacio
que antes no tenían. Conocí alguien
que robaba no por necesidad , sino
porque con eso era respetado y tenía
una posición en ese mundo . Quería
seguir robando sólo por eso. El crimen
otorga un prestigio, sin duda.
-Hubo algún caso que le fascinó
especialmente, que trató de deducirlo
con mayor dedicación? -Varios, pero uno
que tiene que ver con el crimen y la
literatura, este sí que es un asesino
de novela, es un caso de no creer el de
Jack Unterberger, austríaco, detenido
hace muchos años por violar y matar a
una mujer, con condena a perpetuidad,
escribe un libro en la cárcel y ese
libro produce un impacto literario y
comercial. Se arma un movimiento para
que quede libre, diciendo que la aparición
de su obra era la muestra de su
rehabilitación. Logra salir, pasa a ser
un personaje, un panelista de televisión,
adquiere notoriedad por su obra
literaria y por su crimen o por ser un
criminal que aparte, es escritor y como
tal se cura . Empieza después a haber
una serie de homicidios de prostitutas,
se sospecha de él, participa de
programas de televisión donde se
investiga esto y niega su
responsabilidad . En verdad, las mataba
con su propia ropa interior, las
ahorcaba y les hacía un nudo muy
peculiar. Es encontrado culpable, sobre
todo por este nudo, que utiliza con
todas sus víctimas. Mientras estaba en
proceso se ahorca en la celda, con el
mismo nudo. Es un caso que tiene toda
una serie de símbolos, de significados
por abrir. En su doble condición de
asesino en serie y escritor, es más que
interesante.
-Desde el punto de vista de la
psiquiatría, tiene curación un asesino
serial ?
-Se los debe pensar como psicopatías
graves, que hoy, no tienen cura. Algunas
disciplinas ni siquiera los abordan.
Como hablaba con una psicoanalista, el
gran desafío para el psicoanálisis en
este siglo, es cuál va a ser la posición
de éste frente a la perversión, más
abundante que cualquier otra patología.
Hay un fracaso frente a esto, con
imposibilidad de curación, de todos
modos conozco un intento que ha
resultado, de un psiquiatra ruso,
Bujanovski, que participó en la
confección del perfil de Andrei
Chicatilo, el asesino serial ruso que
mató a cincuenta y tres personas. Está
trabajando con jóvenes que han cometido
un primer crimen o que han intentado
cometerlo y que están dominados con
esas fantasías de poder, sexo y muerte.
Trata de evitar que se conviertan en
asesinos en serie. Desconozco cual es la
estructura interna de este método. Hoy
no es posible curar, mañana no sé. Hay
que intentarlo.
-Los efectos repetitivos de la escena
del crimen, suelen tener un simbolismo?
-En parte sí, habría que dividir esto
en lo que es el modus operandi, el
accionar necesario para cometer el
crimen de lo que es la firma, la tarjeta
de presentación que es algo muy
personal. El modus operandi, es algo
aprendido por ensayo y error,
modificable. En cambio, la firma es más
estática, aunque se puede complejizar
mucho. Por ejemplo, las víctimas pueden
ser de determinado tipo físico, pero
también pueden ser las que estén más
disponibles, las que sean más
vulnerables. Alguien puede cambiar la víctima,
pero no cambiar la firma, ahí uno sabe
que está ante el asesino, aunque haya
cambiado las víctimas y la forma de
matarlas. Si hay un elemento que se
mantiene, es fácil rastrear e
interpretar eso, pero sucede en más de
una oportunidad, sin duda, que las víctimas
pueden tener un valor simbólico. Pero
algo que se hace con la víctima es lo
que realmente tiene valor simbólico.
Jack el destripador, mataba prostitutas,
evidentemente que esto tiene algún
valor, mi conjetura en estos casos, es:
Qué cosa propia mata, a condición de
que esté en otro? En este sentido no se
diferencia de lo que hacemos
habitualmente los seres humanos, pero acá
es un hecho concretado en lo real y
sobre el cuerpo del otro, no es ninguna
metáfora. La repetición implica que
esas fantasías no fueron
suficientemente logradas y por otro lado
que hay algo que quiere inscribirse y
que no se termina de inscribir. La serie
me parece que implica eso en definitiva.
-Suele haber en estos individuos la
idea de una misión a través del
crimen?
-Esto es interesante, porque conduce
muchas veces a una gran confusión diagnóstica,
porque en general la misión está más
del lado de los procesos psicóticos,
estar para "limpiar la escoria de
la sociedad", ser como una especie
de "ángel exterminador" o en
pos de una venganza personal. Por
ejemplo, en el caso de Jack el
destripador, se suponía que era porque
había contraído una enfermedad venérea,
como venganza contra las prostitutas, en
el caso del Loco de la Ruta, se pensó
que las mataba porque tenía HIV, que
estaría en el lugar de lo que era la sífilis
en el siglo XIX, pero esto no se sabe.
La dificultad diagnóstica viene porque
hay algunos caso de perversión con
presentación de ciertas personalidades
psicopáticas, que son casos donde hay
una "excepcionalidad sobre sí
mismo", esto es lo que Freud
planteaba en la obra" Tipos de carácter
en la labor analítica" donde hay
una validación del crimen por vía de
una autorización personal en detrimento
de los otros. Aparece alguna justificación
para matar, por ejemplo, porque uno está
solo y la gente se va, entonces, al
menos logran que queden como cadáveres.
Esto ha pasado en dos casos, el de Denis
Nielsen y el de Jeffy Damers, con
características muy similares los dos.
- Cuáles son los contrastes que
observa en la personalidad de estos
individuos?
-Una apariencia de vida normal, aunque
algunos tienen un historial de delitos
menores como preámbulo de estos crímenes.
Son en general gente que parece
adaptada, que está haciendo lo suyo, no
está en una vida marginal o un linaje
delincuencial. Esto hace difícil pensar
que se trata de ellos, muchos tienen su
familia, sus hijos, casi como una doble
vida, por otro lado, en algunos casos,
cuando son capturados, hay una necesidad
de contar mucho más de lo que se les
puede probar, a veces se hacen cargo de
cosas que no son de ellos, un afán de
notoriedad y de haberse hecho un lugar,
en tener cierto orgullo, en estar en ese
lugar. Pasada una cantidad de muertes,
algunos buscan la suya propia, como si
hubiese sido la que estaba en el
principio, pero se la puede encontrar sólo
al final, como si en todas esas muertes
se estuviera buscando la del asesino,
son algunas de las cosas que me llamaron
la atención y que me hicieron empezar
esta investigación, por no cerrarme tan
esquemáticamente en lo que uno piensa
del diagnóstico.
|