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Secretos de oficio de Pompeyo
Audivert (Actor)
Entrevista : Ariel Lerman
Ficha:
Maestros: Alejandra Boero, Carlos
Braña, Máximo Salas, Lorenzo
Quinteros, Ricardo Bartis .
Comienzos: Casuales, siguiendo a
un grupo de amigos empieza a estudiar
teatro
Primera actuación: Para salvarse
de la colimba durante la dictadura
representó con éxito un cuadro maníaco-depresivo.
Oficio anterior: Imprentero
Proyecto entre manos: Obra
"La Fuerza de la costumbre",
se estrena en julio.
Secretos de Oficio de Pompeyo
Audivert
-Por qué causas puede llegar a
fracasar una interpretación, el montaje
de un personaje?
-Lo primordial pasa por la sobreactuación
o la subactuación, la aparición de lo
personal en el medio, por no poder
abrirse a la dimensión que es el
personaje, por la imposibilidad de una
apertura, cuando el actor no puede
abrirse por completo, dejar de ser él,
y conectarse con esa síntesis que es el
personaje ensayado a quien se dio una
verdad. Hay funciones donde se fracasa
reconstruyendo algo ya producido a lo
que se intenta volver , ese es el
trabajo de las artes interpretativas,
volver,abrirse a lo configurado en el
ensayo donde a veces, no se produce una
apertura, ni siquiera con insistencia.
Es una falta de disponibilidad del actor
que hace ese personaje. Se fracasa
entonces por un desenfoque esencial del
fenómeno de la actuación
-Cómo teorizás la idea del
ensayo?
-La teoría que más me interesa, es la
del ensayo como repetición de la
improvisación, buscando una
materialidad que después sea la escena,
se trata de dar con la escritura, no sólo
como texto, sino, como acciones, como
dinámica teatral y después, capturarla
mediante una grabación, algún tipo de
registro, volver a repetir y darle
profundidad, entonces aparece la segunda
etapa del modelo de repetición, donde
la obra está lograda. Antes no hacía
falta producir la obra desde la
improvisación, con los actores y la
dirección trabajando juntos en la búsqueda
de un algo más que se transforma en la
obra, los autores producían plenitud ya
desde el escritorio, no hacía falta que
se generara de nuevo la escena.
-Cómo trabajan la improvisación
en relación al texto?
-Con materiales ya escritos, entendemos
la improvisación no el sentido de
salirnos del texto, sino, sobre las
formas, nunca sobre la letra .
Improvisar la letra sería poner en
peligro la dimensión poética del
material. La improvisación busca lo que
no está escrito en los texto, hasta
establecer una forma. Ahí se
profundiza, buscando darle más fuerza
poética. Hacer aparecer lo que no está
es la dimensión poética, esa es la
función de un artista sobre un material
ya escrito, repite esa búsqueda y en
esa repetición lo va dotando de un
corpus poético que completa ese cuerpo
existente que es el libro.La improvisación
desde el actor y la creación de escenas
desde la actuaciónes es una
materialidad donde lo textual es
secundario a lo físico-expresivo, es
una producción subsidiaria.
-Cuál es la relación entre el
actor y la locura, de qué forma la
locura participa del proceso de creación?
-La locura es lo opuesto a la actuación,
es muy fácil a veces emparentar esas
dos zonas de lo humano. La locura es
algo muy terrible y el arte es algo
maravilloso. Son situaciones que aunque
estén a veces juntas, son antagónicas.El
arte tiene que ver con mantenerse a
salvo de la locura, yendo más lejos que
ella, la locura es un límite muy
estrecho y angustiante, el arte plantea
un estallido ,una vitalidad, una fuerza
muy distinta a la locura, es hacia
afuera, con características sanas y de
mucha libertad, es expresión de la
libertad última. Sus alcances son tan
grandes, que la locura apenas alcanza a
ser una sombra al lado de todo eso.
-A veces hay un coqueteo entre el
artista y la locura, como si hiciera
falta entrar en contacto con éste
elemento para producir arte.
-Hay algo de cierto y algo de mentira,
hay artistas que son tipos bastante
locos respecto de la funcionalidad
normal en una sociedad capitalista.
Enloquecen porque son extremadamente
sensibles y la sociedad los mata, los
rompe como artistas, como Van Gogh, esos
casos emblemáticos del artista
suicidado, eliminados por su sociedad a
la cual expresan del mejor modo. En ese
sentido la locura se asocia al arte,
pero es un mito construido por los
burgueses. La locura es la sociedad
capitalista, no los artistas que
enloquecen por ella, la realidad
funciona de una manera loca, qué es el
capitalismo, sino eso? , la locura
llevada a la práctica, el sentido de la
no planificación, de la gestación de
la muerte mediante la destrucción de
todo, del egoísmo último, del
cerramiento, del autismo .El arte es lo
contrario de esto y debe escapar a esta
forma de ser considerado, como quién
escapa a una captura por el nombre. Ese
nombre no nos viene nada bien.
-Como resumirías la búsqueda
teatral en una frase?
-La restauración de la apertura, tanto
del actor como del espectador, reabrir
un campo de visión cegado por la práctica
del real. Posibilitar leer a través del
desgarramiento de una convención.
-Cómo pensás el papel del teatro
en nuestro contexto social?
-Es totalmente secundario a una realidad
de gran crudeza. Ocupa muy poco en la
cabeza de la gente. Pero quienes lo
hacemos vivimos para esto y nos
impregnamos de una visión crítica que
el pueblo desarrolla sobre los ricos y
el poder, que se camuflan y se
des-nombran permanentemente. Artísticamente,
sublimamos esa visión y la llevamos
adelante. La crítica puede pasar
simplemente por la torsión de un gesto,
la interrupción de una continuidad, la
forma, no sólo por temáticas políticas,
en general, nuestro trabajo no la tiene.
Sin embargo, no deja de ser crítico de
lo real, cosa que es indispensable. Lo
otro, sería un teatro complaciente,
trataría de salvar a la realidad
mostrando la escena tradicional. Eso ya
no se tolera, hay un deber teatral hacia
la ruptura, hacia el hacer peligrar las
continuidades, el poner en crisis el
funcionar de la convención.
-A diferencia de otras artes, el
teatro es volátil. Qué sensación
surge al tener que reproducir
constantemente lo ya logrado?
-Esa inasibilidad es característica del
teatro, del ritual. La función es un
instante compartido con el público, un
roce con un tiempo distinto, un atisbo
de lo humano gestado en otras
condiciones y geografías. La escena da
con esas regiones, vulnerando la idea
tradicional de tiempo con nociones
totalmente distintas, más infinitas, más
llenas de resonancias. Alude al sistema
de reencarnación, reencarnan unos
cuerpos en otros. Es el eterno retorno
del espíritu a la carne, esa
tragicomedia de lo humano. El teatro
revela ese detrás metafísico,
representa como género la escrutación
que el hombre necesita para constituirse
como tal, en él, lo poético hace pie
de una manera extrañisima, dando con
una maquinaria invisible que ningún
arte hace tan palpable.
-Qué conflictos surgen en el
proceso de enseñanza?
-Surgen conflictos porque el capitalismo
establece tantos ejemplos opuestos a lo
artístico, que si no hay una gran tarea
de mantenerla viva, toda la energía se
disipa y la clase se vuelve de reanimación.
El alumno viene totalmente vencido, la
clase anterior había sido una victoria
sobre su propia visión, sobre su ser.
Durante la semana, la realidad se
encarga de destruir eso y convertirlo en
derrota. Ese cuerpo viene afásico de
todo saber y debe ser reanimado para
restituirlo a su último escalón y
tratar de dar nuevos pasos. La reanimación
puede tardar toda la clase, es un
retroceso. Si el actor se restablece,
esa semana se vuelve de conquista, hay
lecturas, excitación, angustias, porque
hay pensamiento. Es una semana que se
ganó por afuera de la clase, estas
victorias son las más importantes.
-Ves una mística actoral en tus
estudiantes?
-La veo en mi estudio y en otros, pero
no en muchos. Veo también que lo
teatral también se cierra, aparecen la
idea del coto, la manada, la pretensión
de la jauría, ciertas formas de lo
grupal que instauran una vinculación más
del juego del poder. Faltan más salidas
de producción, pero no hay nada, no hay
modelos, el estado no existe como
generador de lugares donde desarrollar
diversidad, no hay fomento de ningún
orden. La situación se está gestando,
falta que se mezclen más los estudios,
que se autonomicen los alumnos más
avanzados y que empiecen a gestionar
ellos solos.
-A quién consideras tus maestros,
en el sentido del que "pone en el
camino"?
-En orden cronológico: Alejandra
Boero,con quien empecé a estudiar
teatro, Carlos Braña, Máximo Salas,
Lorenzo Quinteros y Ricardo Bartís.
Llevo aspectos de todos ellos y a todos
les debo mi formación. La autogestión
fue una última etapa de mi formación,
que tuvo que ver con síntesis mías de
todas esas experiencias. Fue el final de
un aprendizaje, como el final de una
materia.
-Quién te inició en el teatro?
-Empecé casualmente, siguiendo a un
grupo de amigos en la época de la
dictadura. Fue muy bravo para los que
entonces éramos jóvenes. Aparecían
muchas actividades: expresión corporal,
audioperceptivas, trabajo con el cuerpo,
etc.. Unos amigos decidieron hacer
teatro y yo me colé con ellos para no
quedar en banda. Me apasioné
inmediatamente. Quedó claro para mí
que era algo esencial, que me gustaba
mucho.
-Hacia dónde enfilabas
vocacionalmente antes de seguir la
carrera actoral ?
-Me disgustaba el estudio como estaba y
está planteado hoy. Leer materiales que
no me interesaban era imposible.Tenía
claro que no iba a estudiar, no sabía
que iba a hacer. Tampoco fue que empecé
a estudiar teatro y supe que iba a ser
actor. Mientras hice otras actividades,
tuve una imprenta. El teatro empezó a
ser mi fuente de ingresos mucho más
tarde. Sabía que no quería ser un
universitario, eso era para mí algo
medio feo, no quería estudiar a la
fuerza, no creía poder.
-Cuál fue tu primera actuación?
A mi me hubiera tocado la colimba
durante la época de la dictadura y en
mi familia sabíamos claramente todo lo
que pasaba. Tenía prórroga y cuando
llegó el momento, una psicóloga me armó
un cuadro maníaco- depresivo. Me dijo
que no era muy seguro que resultara y me
dio consignas sobre las cuales trabajar.
Hice lo mejor que pude, la desesperación
pensando en lo que me iba a pasar si se
avivaban, me hizo llorar como un loco.
Salió mi primera buena actuación. Me
salvé de inmediato,
-Solés compararte con otros
actores y en ese caso, qué tipo de
emoción surge ante las grandes
actuaciones?
-No, no me comparo con otros actores, no
somos muchos los actores de mi generación
como para andar comparando y el único
actor que siento que me emociona de una
forma total es Urdapilleta, por quien
siento una gran admiración Por lo demás,
hay muchos actores que me gustan pero
siento que él es un modelo.
-Qué hay de cierto en esto de la
disociación del actor?
-Es un concepto fundamental, algo que
atraviesa todo la práctica, la técnica
del actor es de disociación, después
se ejercita el mantener en silencio el
yo disociado. Hay situaciones donde la
disociación reina, cuando por ejemplo
el cuerpo se maneja con una gran
lentitud pero la voz trabaja a un gran
volumen. Esa disociación se transforma
en un elemento muy valioso.
-Frente al público das examen ,
recreás una evaluación?
-No, uno hace una traslación de la
mirada, supone en el público la mirada
propia y de sus colegas, la máxima
exigencia. Sin saber para quién se actúa,
la suposición aparece. Uno deberia
poder dejar de lado la exigencia. El público
pone a funcionar cuestiones más simples
y sencillas. Habría que poder
incorporar otro orden de percepción del
espectador, quien importa en la medida
que confirma finalmente, permite hacer
la escena, es a quien va dirigido todo,
es el sentido último, el máximo, pero
no importa en su particularidad , sino
en su concepto mas religioso de ser como
el "otro", el pueblo, aquél
del cual uno viene y del cual uno es
parte y se singulariza para hablar de él,
del cual uno es un emisario metafísico
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